Pronto nos dimos cuenta de que, después de cada acuerdo, habíamos perdido más territorio y el hombre blanco decía æpara siempre cuando, en verdad, quería decir æhasta que necesitemos vuestra tierra. russell freedman cede la palabra a los grandes jefes indios y deja que hablen los hechos sin falsos sentimentalismos. una excelente contribución a la historia de américa del norte (kirkuk reviews).
