«¿nunca habéis perdido los nervios? yo, por desgracia, sí digo por desgracia, porque a consecuencia de ello, hiena me obligó a seguirlo en una serie de trepidantes aventuras. desde el sahara al polo norte, desde la selva a las cavernas todo para hacer de mí un ratón auténtico. ¿lo habrá conseguido? íjuzgadlo vosotros mismos!».
