Ya sabes que soy tuyo. cada fibra de mi ser te pertenece. yuki deja atrás su pasado como asesino y disfruta de una vida frugal pero plena junto a shan, el médico bonachón que lo acogió. sin embargo, cierto día shan regresa de una visita impregnado del aroma del maquillaje de una mujer, y yuki reacciona marchándose de casa... el encuentro fortuito entre dos hombres que habían llevado una vida solitaria y errabunda termina por florecer en una conexión irremplazable. asistimos al final de una historia de amor con estilo propio e inspirada en el japón antiguo.
